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Archive for 15 marzo 2009

LA MUERTE COMO CUERPO SOCIAL EVANESCENTE.

LA MUERTE COMO CUERPO SOCIAL EVANESCENTE.
Hemos asistido en los últimos días a la multiplicación de opiniones sobre la aplicación de la pena de muerte en nuestro país; Bajo el lema ‘‘El que mata tiene que morir” se intenta dar vida legal a el homicidio en manos de el Estado. Si bien es cierto que nosotros padecemos la miseria planificada por esta enésima crisis del sistema económico internacional, aunque como SE dice: sin precedentes. No podemos soslayar el devenir concreto de los padecimientos de gran parte del cuerpo social que reclama con justo derecho ‘‘más seguridad”, y no voy hacer una defensa del sistema actual, ni mucho menos la justificación estéril o inútil de que la pobreza es caldo de cultivo del fenómeno de la inseguridad. Dejemos la hipocresía para otro tipo de relaciones sociales. Operan grandes organizaciones criminales que abusan de la miseria planificada por este tipo de economías pre-capitalistas, fundamentalmente por la ausencia de los cálculos de utilidad gubernamental en la lucha contra estas estructuras bien definidas en su criminalidad como en el resultado de sus ganancias cuantiosas con un mercado en franca expansión. No nos equivoquemos el crimen organizado funciona por liberalidades políticas o las ineficacias de estas, en naciones como las latinoamericanas o como vanguardia del capitalismo mas avanzado, quiero decir si la piratería hizo de los anglosajones un imperio, la versión sofisticada de este milenio es la mafia y los carteles de drogas. Y nunca habrá voluntad política para atacar de raíz estas circunstancias, pues aun el mayor visionario no puede desistir del capital-criminal que ordena a la carta, en hotelería o inversiones inmobiliarias y juegos. Preguntémonos como puede ser que siempre existan restaurantes u hoteles siempre abiertos, la razón: cuando cae el capital corporativo y por cierto hipócrita (porque utiliza el derecho de los estados nacionales como justificación de su vil preponderancia), aparece su versión extra-sistémica: Las inversiones de origen desconocido. Lo escrito es una simple expresión sin análisis riguroso; no por ello deja de ser pasible de revisión y aumento, porque creo que esta es la verdadera regulación del capitalismo. La existencia humana de este sector histórico da nausea.
Para no irme lejos del principio, la frase el que mata tiene que morir peca por defecto. Todos sabemos que la constitución sepulto para siempre la pena de muerte. Los invito a leer el pacto de San José de Costa Rica que integra nuestra carta magna. Empero, si reformáramos la Constitución, no me imagino ni siquiera a lo peor de la clase política nacional denunciando ante la OEA el pacto referido, para aplicar la pena capital.
¿Que es la existencia? Para la filosofía es ‘‘Lo que esta ahí”, es decir Yo, ustedes, nosotros.
El cuerpo social, me arrogo el privilegio de llamarlo así por no tener en puridad una sociedad organizada, esta en un rumbo impersonal y sin proyecto colectivo. Transcurre cada día de sus vidas sin el sentido del porvenir. NO hay futuro contingente, porque no poseemos una realidad antes de que tenga lugar lo que vendrá; en cambio se avizoran instancias necesarias porque los contenidos de la situación actual se hallan determinados en una causa, que en lo que a mi respecta es desconocida. Y tal vez es lo que permite a nuestro cuerpo social perpetuarse a si mismo sin avances significativos; Hoy la historia actual solo avanza según el capricho de quien ostenta el poder, ya en las memorias del subsuelo se deja en claro que el hombre solo actúa por voluntad de su propio capricho, esto no me asombra. Si me deja perplejo la falta de reconocimiento del otro, el prójimo. Por que el prójimo tiene que morir SE dice. Y no obstante SE reclama matar al otro, porque es el enemigo, el desquiciado, el traidor del contrato de Rousseau.
Y como no tiene racionalidad su delito tiene que morir. “El mas fuerte no es nunca lo bastante fuerte como para ser siempre el señor sino transforma su fuerza en derecho y la obediencia en deber. De allí el derecho del más fuerte, derecho tomado irónicamente en apariencia, pero establecido realmente como principio. Pero ¿Nunca se nos ha de explicar esta expresión? La fuerza es la potencia física: no veo que moralidad pueda resultar de sus efectos. Ceder ante la fuerza es un acto de necesidad, no de voluntad; a lo sumo, es un acto de prudencia. ¿De que manera podría ser esto un deber? EL CONTRATO SOCIAL CAPITULO III J.J. ROUSSEAU.
Implantar la pena de muerte implica la ley del más fuerte, en este caso el Estado. Y no veo como el criminal que mata y tiene que morir se abstenga de cometer el crimen con el temor de un Estado asesino-legal. Estamos tan desesperados que nos hundimos en la representación de un Estado homicida que personifique la salvación del valor de la seguridad domestica. SE me podrá decir ¿Qué harías tu si te matan a algún ser amado? En verdad no existe una respuesta sincera, porque el instinto aflora. Y solo puedo decir que ruego que un Estado de Derecho me detenga antes de cometer una locura. Y hacerme anónimo para siempre.
SE acerca la hora de las venganzas particulares y esto espanta el significado de la democracia. Por esto yo digo que no tenemos sociedad, solo su cuerpo social. Que esta arrojado a esta realidad que se le escapa, que no puede entender. Que no tiene interlocutor. Solo encuentra el discurso del poder actual, que prima facie, le es menester parafrasear sobre la sensación de inseguridad y no sobre su realidad. El cuerpo social que acciona en forma evanescente, y aquí con el reclamo de homicidios legales, no llega a los oídos del poder. Y el poder no tiene ni idea de cómo tramitara la violencia estatal que se le peticiona. Pero lo gravísimo es el porvenir del primer derecho. El Derecho a la Existencia, el derecho de estar en el mundo por el solo hecho de existir. Ya no solo no tiene eco en la salud, alimentos, vivienda y trabajo. SE intenta arrasar la vida misma sin el concepto del otro. El problema serán los que quedaremos al día siguiente de cada muerte, porque una vez implementada la pena capital, los otros derechos que asisten a la existencia SE convertirán en simples anotaciones con sello legal.
Categorías:PRIMERO EL DERECHO