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Archive for 10 mayo 2009

DE UN CASO FORTUITO.

II DE UN CASO FORTUITO
…antes de proseguir mis queridos espectadores debo confesar que he comprobado mis terribles sospechas: ¡He devenido! Si la vida ha designado todas las formas en que he llegado a ser, no de un simple acontecer; muy por el contrario tengo total responsabilidad de mi humanidad, desde ir haciéndome, cambiarme, moverme, hasta llegar a ser lo que ustedes están viendo hoy en este teatro de estilo romano. Todos sabemos que existe la coincidencia entre lo que realizamos, y lo que somos y este apotegma me obliga a decir: ¡Soy harto sincero! Es decir que jamás me he excusado en frasecillas del tono de: ¡Pobre de mí, que vida de mierda que he tenido! ¡Los otros tienen absoluta responsabilidad por lo que soy! No obstante, si es cierto que puede haber influencia del ambiente en lo que uno realiza cuando intenciona sobre la realidad o mejor dicho cuando nos impulsamos hacia el porvenir; ocurre que este ultimo no se muestra tal cual es y de Perogrullo exclamo: ¡Más que impulsados sobre el porvenir creo que estamos arrojados sobre un mundo en el que no somos más que un mísero punto, y difícilmente encontremos a nuestro guionista! ¡Acaso ustedes creen que nosotros somos nuestros propios libretistas! Si es así celebro vuestra comedia trágica: queridos oyentes la realidad no nos pertenece, otros la han creado; y aunque ella nos toca hasta la sangre y el jugo es menester manifestar mi total rechazo al planteo que hoy se me hace en este lugar.
¿Lugar? Escucho en los murmullos de este recinto, como si alguien temiera o se escandalice de seguir escuchando mis palabras; ¡Si lugar! Porque este lugar es un lugar que ejerce cierta influencia en el cuerpo que esta en el ¿o realmente creen que este sitio, es decir el lugar, debiera atemorizarme por lo que significa simbólicamente o por el publico asistente destinado estar en el y observarme? Para ser más claro hay una especie de simbiosis entre el lugar y el publico que me esta mirando, por lo tanto es evidente que el uno no puede existir sin el otro. Que el sujeto que lo construyo sabia del poder que tramitaba entre el lugar y el publico pero ¿Para que? Es simple para que hoy yo sienta temor y no sea más que un despojado de mi humanidad por el poder simbólico al que me estoy refiriendo e integre la definición lógica de los hombres de ciencia: El lugar aunque determinado, no esta determinado para cada objeto, sino para así decirlo para cierta clase de objeto. Se darán cuenta que me importa un bledo la definición de los lógicos, y aunque sea ¿demasiado humano?, me arrogare al memorioso del subsuelo: no soy producto de un tuvo de ensayo; soy una existencia y me declaro autónomo frente al lugar en el que estoy exponiendo mi monologo. Mis queridos espectadores no soy de su posesión, y si lo fuera, pues de hecho estoy aquí disertando, solo lo soy relativamente.
Si bien es mi gran convicción, señalo que no soy ajeno a los sucesos. Me atrevería a decir que los sucesos nos interpretan y nos impulsan a la acción; pero el problema es quien interpreta….por favor no me interrumpan, no le distraeré mas de su tiempo que es también parte de la construcción del lugar, solo daré un ejemplo para que se entienda el sentido final de mi exposición. ¿Están de acuerdo? Bien se los agradezco a todos los que hoy están aquí presente y a los que se quedaron afuera de, repito, este lugar, por favor transmítanle mis convicciones y mis más sinceras disculpas por haberse agotado el espacio físico de este, una vez más, lugar, pues seguramente en los planes de los autores de la realidad de la cual ni yo ni ustedes formamos parte en la creación de este, repito, lugar, que quedo chico para mi por el publico que he convocado en el día de la fecha.
Sin ánimo de dilación, prosigo con esos sucesos que nos interpretan. Para el caso en particular que me interpreto y me impulso a ser lo que soy. Un día agobiado por las vivencias de mi existencia, ya saben yo era un mediocre empleado bancario, mientras tomaba mi descanso me puse a leer el periódico (si soy un maldito burgués lector de periódicos me odio por ello) y encontré la siguiente noticia: un padre de familia apuñalo 77 veces a un gerente del banco provincial porque este provoco el remate de su vivienda única familiar por el cobro de un crédito hipotecario, al no otorgarle la refinanciación de su deuda en dólares después de la devaluación de nuestra moneda en el año 2002. Este hombre, o como se dice buen padre de familia entro en crisis de expectativas futuras e hizo trueque con la vida del gerente a cambio de refinanciar su espíritu frente a su familia: principal acreedora, ¿acaso un buen padre de familia no rinde cuentas en debida forma a los suyos? La lectura de esta noticia me impresiono de tal forma que saque dos conclusiones: 1)- el sistema financiero nacional no fue formulado para los obreros ni las clases medias (si, ya se, es tan obvio que creerán que soy un necio por esta primera observación) 2)- la extinción de la vida familiar en casa propia transformo a este hombre en el emisario de la muerte, y pago por adelantado la deuda del banquero con el destino demasiado humano que padecemos todos: ¡la muerte es nuestra fundamental prestamista!
Nuestro buen padre de familia devino en homicida, y marcho preso con todos los condimentos que le dan sabor a este tipo de casos por ejemplo: como dijo la radio más escuchada de la nación: ¡un hombre mato a un gerente bancario por no poder pagar su deuda hipotecaria! Es importante destacar que el malviviente era boliviano, y tenía un taller clandestino donde explotaba a sus hijos y cónyuge, tan, tan, tan, radio… como siempre noticias. Es decir que aquel hombre solo era boliviano y explotador y ahora homicida malviviente; es manifiesto que la historia la escriben los otros. Debo admitir que el mundo es un mero procedimiento de interpretación; Por lo tanto pienso, leo, y luego existo según lo que piensan los exegetas, los verdaderos dueños del discurso, de la historia cotidiana; los otros, los de arriba, nos hacen el favor de decir las cosas por su nombre. La silla es silla porque ellos le asignaron concepto y símbolo para sentarme, y el boliviano es boliviano porque tiene los atributos de bolitas: negro, explotador, padre y esposo abusivo, ergo tarde o temprano mataría para conservar su vida de malviviente. Sin embargo los ulteriores días y por la misma radio la población, incluido yo, nos enteramos que aquel padre de familia era un empleado metalúrgico, sus hijos y cónyuge argentinos y para colmo como era descendiente de aborígenes salteños y de tés de color negro en gran Buenos Aires se lo considero como ya describí ut supra. Siempre se lo recordó como un bolita malviviente. Es interesante observar como un multimedio hace trizas la historia nacional y de los indios un lenguaje que todavía no termino de evangelizarse o que es necesario exterminar hasta el último de la especie pecadora. Por consiguiente pensamos y multimedios existimos. No puedo dudar de mi existencia multimedia.
Años transcurrieron, y seguí mi vida de mediocre, (tal vez se debería escribir una historia de la mediocridad humana) de empleado bancario. Pero una noche mientras comía tuve un ahogo que me desmayo, y recuerdo que soñé, al menos algo parecido a un sueño, con aquel hombre que me dijo: toda la realidad que ves no es, y todo lo que no es debe ser superado, transformado; como verán es ilógico, ¿Cómo lo que veo no es? ¿Si es así entonces que hay? Y en ese mismo desmayo también me dijo: debes mudar de piel, diferenciarte es no ser humano. ¿No ser humano? Si no soy humano primero debo saber que tipo de ser soy, y de una vez actuar como no siendo humano. Fue así que elimine toda mi humanidad. Abandone la comida, el agua, los placeres; por supuesto que el trabajo y también note que deje mi mediocridad que tanto me torturaba; pero no podía dejar mi cuerpo, y además seguía durmiendo; hubo días que la hambruna me desespero y robe para comer, lo que luego me angustiaba porque contradecía mi voluntad de no ser humano. Pero creo que esto me quebró y me hizo pensar que cuando practique la eliminación de lo humano, cuando ya no aguante no comer, broto en mí lo más vital: mi animalidad, mi voluntad de sobrevivir. De esta manera entendí el mensaje de mi ancestro aborigen. Y cuando me decidí volver a la urbe humana, ya no era humano, y regrese con todos mis instintos, sobre todo con uno, mí voluntad de extinguir lo que era demasiado humano y ocupar mi sitio y darles perspectivas a los que quisieran seguirme; confieso que mi voluntad era reclamar mi lugar ¿Qué palabra no? Uno interpreta la realidad, pero en realidad padecí ser interpretado. Al regresa y reclamar mi espacio vital, cometí un pequeño error de interpretación y, como dicen ustedes, asesine una decena de inocentes. A pesar de este instinto que para mi es legitimo, sentí nuevamente la animalidad de sobrevivencia, pero otro instinto apareció de la misma categoría de animalidad: la increíble capacidad de amar me dio culpa y me obligo a venir al teatro cuando me contactaron. Y si bien fue hace años mis queridos espectadores….si me dirigiré a ustedes como el lugar escribe. Y si bien fue hace años Excmo. Tribunal mi ser devino fortuitamente por un error de interpretación. Atte. Fortuito.
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