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Archive for the ‘Dostoievski’ Category

DOSTOIEVSKI-EL ADOLESCENTE

OTRO GRAN LIBRO PARA LEER.

Fiódor Dostoievski – El Adolescente-Sin resistir más, empiezo (1) a escribir esta historia de mis primeros pasos en la carrera de la vida. Y sin embargo, muy bien podría pasarme sin esto. Una cosa es segura: que ya nunca más escribiré mi autobiografía, aunque tenga que vivir cien años. Hay que estar prendado muy bajamente de uno mismo para hablar así sin avergonzarse. La sola excusa que me doy, es que no escribo por el mismo motivo que todo el mundo, es decir, para obtener las alabanzas del lector. Si de repente se me ha ocurrido anotar palabra por palabra todo to que me ha pasado desde ei año anterior, es por una necesidad íntima: ¡tan impresionado me he quedado por los hechos acaecídos!

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CRIMEN Y CASTIGO. DOSTOIEVSKI

OTRO GRAN LIBRO PARA EL VERANO. IMPONENTE POR SU ACTUALIDAD.

Fiódor Dostoievski – Crimen y Castigo

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Dostoiesvski, Memorias del subsuelo.

septiembre 12, 2010 Deja un comentario

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Aqui les dejo un fragmento fantastico que nos obilga a reflexionar sobre nuestra libertad y el absurdo de la existencia domesticada por los medios que incentiva y promueven nuestros miedos. ¿Alguien puede arrogarse nuestra libertad o caprichos sobre una tabla rasa clasificada como mercancia de consumo?
Fiódor Dostoievski – Memorias del Subsuelo-PDF

¡Pero esto no es más que un sueño dorado! Díganme: ¿quién fue el primero que dijo, que proclamó que el
hombre comete villanías sólo porque no sabe ver cuáles son sus propios intereses, y que si lo ilustrasen, si
le abriesen los ojos ante sus verdaderos intereses, ante sus intereses normales, dejaría inmediatamente de
cometer villanías y se convertiría acto seguido en un hombre bueno y honrado, puesto que, ilustrado por la
ciencia y comprendiendo sus verdaderos intereses, obtendría las ventajas que el bien proporciona? Como se
sobrentiende que nadie puede obrar a sabiendas contra su propio interés, el hombre se vería obligado, por
decirlo así, a hacer el bien. ¡Como un niño! ¡Como un niño puro e ingenuo!
Pero ¿acaso el hombre, en el curso de sus miles de años de vida en la Tierra, ha obrado siempre al
dictado de su interés? ¿Qué haremos entonces de esos millones de hechos que atestiguan que los hombres,
aún advirtiendo cuál es su interés, lo relegan a un segundo plano y siguen un camino completamente
distinto, lleno de riesgos y azares? No están obligados a ello, pero parecen querer evitar la ruta que se les
indica y trazarse libremente, caprichosamente, otra llena de dificultades, absurda, oscura, apenas visible.
Ello prueba que esa libertad les seduce más que sus propios intereses… ¡Intereses! ¿Qué es el interés? ¿Se
comprometen ustedes a definirme con toda exactitud en qué consiste el interés del hombre? ¿Qué dirán
ustedes si un buen día se comprueba que el interés humano en ciertos casos puede, o incluso debe, consistir
en desear no una ventaja, sino un perjuicio? Si es así, si puede presentarse el caso, todo se derrumba. ¿Qué
creen ustedes? ¿Se puede presentar un caso semejante?
¿Se ríen ustedes? ¡Ríanse, señores, pero respondan! ¿Están exactamente clasificados los intereses
humanos? ¿No hay algunos que no figuran ni pueden figurar en las clasificaciones formadas por ustedes?
Porque, que yo sepa, señores, ustedes han catalogado los intereses humanos de acuerdo con las cifras
medias de las estadísticas y de las fórmulas económico-científicas. Los intereses humanos son, pues, según
ustedes, la riqueza, la tranquilidad, la libertad, etcétera. Tanto, que el hombre que rechace a sabiendas y
ostensiblemente ese catálogo debe ser considerado, en opinión de ustedes (y en la mía también, por lo
demás), como un oscu rantista, como un loco. ¿No es así? Pero he aquí algo muy extraño; ¿cómo es posible
que esos estadísticos, esos sabios, esos filántropos, dejen siempre a un lado cierto elemento en sus cálculos
de los intereses humanos? Ni siquiera lo tienen en cuenta en sus fórmulas, por lo que falsean resultados. Sin
embargo, no sería difícil introducir el elemento en cuestión. ¿Por qué no lo hacen? ¿Por qué no lo
introducen para completar la lista? La dificultad procede de que dicho elemento es tan particular, que no
puede encontrar sitio en ninguna clasificación ni inscribirse en ninguna lista.

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Dostoievski, y lo que no tendremos jamas

En el año 1870 el gigante ruso, para mi mas que Tolstoy quien pertenecia a la aristocracia rusa, publico su novela Los demonios o Los poseidos segun la traduccion qu encuentren; Esta narracion anticipo la revolucion rusa de 1917, y recomiendo con ansiedad su lectura, les dejo el poema del capitulo sexto: PIOTR STEPANOVICH SE DESVELA,

Un hombre relevante

De humilde estirpe nacido,

entre el pueblo habia crecido.

Mas por el Zar acosado,

por los señores odiado,

lo condeno al sufrimiento,

a la carcel y al tormento

el ansia de libertad,

fraternidad e igualdad.

Al estallar los motines,

escapose a otros confines,

huyendo de las mazmorras,

del latigo y de las porras

y el pueblo, presto a batirse

para el yugo sacudirse,

en todo el pais, anhelante,

esperaba al estudiante.

Todos, todos lo esperaban,

pues las gentes deseaban

acabar con el Zarismo

y con el señoritismo,

las iglesias arrasando,

las familias liquidando,

socializando los fundos

y reconstruyndo el mundo.

Nota: lo cierto que el poema era una ironia porque el mismo Dostoievski era un descreido de cualquier intento revolucionario que pueda reducir la libertad del ser humano.
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